sábado 10 de octubre de 2026
Opinión

El turista que más ignoramos: el migrante que vuelve a casa

El 47,2% de los visitantes a Ecuador tienen raíces ecuatorianas, según un estudio del Ministerio de Turismo, lo que representa un mercado clave a comprender.

Para algunos viajeros, Ecuador es un descubrimiento; para otros, una forma de volver a la infancia. Estos últimos llegan a reconocer un barrio, abrazar a la familia o buscar un sabor que la distancia volvió inolvidable. Son los migrantes y sus descendientes que regresan de visita: un mercado que nuestra mirada turística necesita comprender mejor.

La política y la gestión turística no se puede construir sin una base estadística sólida. En 2025 el Ministerio de Turismo realizó un estudio de turismo receptivo, es decir analizó quienes son los turistas extranjeros que vienen a Ecuador y sus motivaciones, y apareció un dato revelador: aproximadamente el 47,2% de visitantes internacionales que arriban al país tienen raíces ecuatorianas; es decir, ellos mismos, sus padres o sus abuelos migraron hacia el extranjero, por lo que poseen actualmente otra nacionalidad o estatus legal y regresan ocasionalmente al país.

Este fenómeno se conoce como Turismo Diaspórico o Turismo de Raíces.

Algunos se preguntarán si estas personas son turistas reales. La respuesta es contundente: ¡Por supuesto! Son visitantes no residentes, vienen temporalmente sin ánimo de permanecer en el país, ocupan servicios turísticos y aportan divisas a la economía.

Se quedan un promedio de 28 días (más del doble que el turista extranjero convencional), declaran ser trabajadores privados, emprendedores y dueños de negocios en su mayoría. Su motivación de visita tiene que ver con la añoranza de la familia, los amigos, lazos afectivos, sociales y económicos.

Prepararon su viaje usando su conocimiento previo y a través de amistades, redes sociales y motores de búsqueda. El gasto que realizan es diferente al del turista convencional, ya que un 65% pernocta con familiares y amigos, pero el grueso de su consumo incluye alimentos, compras en mercados, excursiones y actividades de naturaleza, cultura y salud. Beneficia a distintos negocios y territorios.

La gastronomía ocupa un lugar especial entre sus expectativas. Un plato puede ser una memoria servida a la mesa, pero también puede ser una oportunidad comercial: rutas gastronómicas, visitas a mercados y experiencias que puedan compartirse en familia.

Para los hijos y nietos nacidos fuera, el viaje ofrece además la posibilidad de conocer el país que hasta entonces existía en los relatos de sus mayores. Para los hijos y nietos nacidos fuera, el viaje ofrece además la posibilidad de conocer el país que hasta entonces existía en los relatos de sus mayores.

¿Qué visitante es más valioso: quien descubre Ecuador o quien vuelve a sus raíces? Ambos contribuyen, con motivaciones y patrones de consumo diferentes, pues en conjunto aportaron casi 2.000 millones de dólares a la economía del país en 2025, que, en un sistema dolarizado como el nuestro, no es pelo de cochino.

La tarea técnica consiste en entender esas diferencias y diseñar una oferta para cada público. Necesitamos una estrategia comercial sostenida para la diáspora: promoción vinculada con las comunidades en el exterior, productos para distintas generaciones y una oferta que combine el encuentro familiar con recorridos por el país.

Las remesas expresan una parte del vínculo de nuestros migrantes con Ecuador. Sus visitas son otra. La nostalgia puede traerlos; una gestión turística inteligente debe darles nuevas razones para regresar.

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