Carrie White ha vuelto en una miniserie que desde el 7 de octubre se puede ver por Amazon Prime en su totalidad; es decir, sus ocho capítulos. Pero no es la misma Carrie de siempre; en realidad, esta versión de Carrie le da una nueva vida al personaje clásico de Stephen King.
Nunca fue sencillo adaptar 'Carrie' al cine o a la televisión. De las cinco veces que se lo ha hecho —incluyendo la película de 2013 con Chloë Grace Moretz—, todas han tenido inconvenientes. Ni siquiera el gran filme de Brian de Palma, de 1976, se logra salvar completamente. Es que la novela de Stephen King tiene muchas particularidades que la hacen interesante para ser adaptada, pero eso mismo que la hace interesante dificulta que se le pueda hacer justicia al material.
Summer H. Howell como Carrie, en la serie 'Carrie', de Mike Flanagan. / Foto: Amazon Prime
Por eso, lo que sucede con la serie creada por Mike Flanagan —realizador conocido por los programas de Netflix 'The Haunting of Hill House', 'The Hauting of Bly Manor' y 'The Fall of the House of Usher'— es quizás el giro que le hacía falta a esta historia para que, irrespetándola, terminara por hacerle justicia. Porque la nueva vida que tiene Carrie en esta ocasión mira de otra manera a la adolescente que tiene poderes de telequinesis y piroquinesis.
Esta forma le ha gustado a mucha gente. Y si bien hay otras personas que la han detestado, el consenso en general es que Flanagan ha dado en el clavo, tal como lo ha puesto Lucy Mangan para The Guardian: "la nueva 'Carrie' no ha caído en la trampa de la 'mala suerte' de las plataformas de streaming, que suele llevar a que las historias se alarguen en exceso".
Es decir, esta versión de 'Carrie' tiene un inicio y un final muy claros, pese a que su desenlace es abierto. No hay necesidad de contar más cosas porque todo lo que se ha contado se ha respondido, mientras en el centro está la figura de Carrie, interpretada con precisión por la canadiense Summer H. Howell.
Llevar a Carrie a una miniserie
Las adaptaciones de 'Carrie', la primera novela publicada de Stephen King, en 1974, siempre han buscado quedarse con la premisa principal —la chica con poderes que es objeto de abuso por compañeras de colegio y la propia obsesión religiosa de su madre— y tratar de darle sentido a partir de eso.
Una de las dificultades principales ha sido la propia Carrie, que en el libro es una chica regordeta y para nada agraciada. En ninguna de las versiones para cine y televisión, Carrie ha sido algo de esto. Y la versión de Flanagan no es la excepción, quizás por el mismo hecho de que visualmente hay una idea muy clara sobre cómo se ve el personaje.
Ademas, hay que agregar el parecido que tiene Howell con Sissy Spacek, que hizo de Carrie en el filme de De Palma.
Una Carrie diferente
Ese vendría a ser el único "problema" con lo que Mike Flanagan ha hecho. Su Carrie no es víctima de bullying en el colegio por ser la hija de una mujer paranoica y centrada en la religión; es víctima de bullying porque no cuadra con el grupo, porque es extraña —lee mucho, ha sido educada en casa y tiene un bagaje cultural particular— y, además no entiende el mundo contemporáneo al que tiene que ir a vivir apenas empieza la serie.
Esta Carrie reacciona, disfruta el descubrimiento de sus poderes, es ingenua y está sufriendo. Sufre porque su padre ha muerto —una figura muy rara dentro de la serie, que no sabes hasta qué punto tanto Carrie como su madre, Margaret, una Samantha Sloyan magnífica, han sido víctimas de ese hombre o no—. Ella quiere desesperadamente tener amigos y recibe burlas; tiene buenas intenciones, pero existen fuerzas que la están usando.
Summer H. Howell como Carrie y Samantha Sloyan como su madre, Margaret, en una escena de 'Carrie'. / Foto: Amazon Prime.
Carrie llega a esta miniserie como un ser que lucha por ser ella, por tener su propia identidad y encontrarse con su verdadero yo, a pesar de estar en un momento tan vulnerable como lo es la adolescencia. Flanagan ha decidido contar una historia sobre la crueldad en plena época colegial y cómo los hijos cargan con el peso de lo que sus padres le lanzan encima.
El universo adolescente de 'Amazon Prime' y el bullying
Con esto en mente, los cambios adicionales más visibles en la historia gravitan alrededor de este mundo de jóvenes colegiales. Sus crisis, la forma en el que los adultos se comportan, la agresión del ciberacoso y la tensión de cómo reconocer las responsabilidades. Pero lo que pasa en 'Carrie' trasciende este universo y es en esa ampliación que la serie encuentra algo en lo que se acierta.
Porque con esa adición, Flanagan —quien dirige cuatro de los ocho episodios— resignifica mucho de los acontecimientos de la novela. Las cosas pasan igual, sí, pero pasan así de manera diferente que el libro y otras adaptaciones. En realidad, incluir la existencia de un grupo de mujeres con poderes, una especie de aquelarre de armas tomar, así como de otras mujeres que las combaten por varios frentes, es un recurso que va creciendo por debajo en la historia, hasta que en el último episodio reformulan lo que se ha visto.
Eso es lo que hace que el final de la miniserie sepa de otra manera. Un hecho medular del libro ha cambiado y no porque no tuviera sentido inicialmente, sino porque al actualizar la historia y meterla de lleno en el presente, con todos los dolores de esta época, había que darle otro final a un par de personajes. El recurso molesta, pero es necesario.
Summer H. Howell como Carrie, cuando descubre la cuenta de Instagram en la que se burlan de ella. / Foto: Amazon Prime
No es la Carrie del libro. Es la versión de Flanagan que ha entendido que, en el fondo, la novela de Stephen King es sobre cómo las agresiones se amplifican en un grupo humano y esto termina por destruir a todo el mundo. Lo único que ha hecho el director es incluir un elemento más que no traiciona el sentido, sino que amplifica el tema: esa misma agresión se puede convertir en el motor de una violencia superior y Carrie, al finalizar, se dirige a eso.